Pacientes crónicos de Lara realizaron un viacrucis por la salud y la vida

Pacientes crónicos de Lara realizaron un viacrucis por la salud y la vida

Los feligreses elevaron plegarias a Dios mientras exigieron a las instituciones del Estado justicia y acciones que se solidaricen con los pacientes crónicos en riesgo de morir por falta de medicinas, los niños desnutridos, los pensionados y los más vulnerables

Barquisimeto.- La colectividad rememoró la crucifixión de Jesús en 15 estaciones el martes santo por las calles de Barquisimeto. Elevaron sus plegarias a Dios mientras reclamaron afuera de las instituciones del Estado por la violación de las garantías ciudadanas establecidas en la Constitución.

Pacientes con enfermedades crónicas, jubilados, pensionados, trabajadores, transportistas, docentes, abogados, médicos, enfermeras, padres, víctimas de la violencia, organizaciones defensoras de derechos humanos y miembros de la Arquidiócesis de Barquisimeto participaron en el “Viacrucis por la vida”, que se inició en la plaza Altagracia, culminó en la iglesia Concepción y se extendió por dos horas y media.

La multitud acudió a distintas instituciones públicas, pero todas estaban de puertas cerradas. Foto: Liz Gascón

La feligresía rezó por un futuro de bienestar en donde todos tengan cabida.
Por cada estación recordaron lo que padeció Jesús y cómo sufren los larenses. Los sacerdotes Alfonzo Maldonado y Raúl Herrera, junto al sociólogo Nelson Freitez, de la Cátedra de Derechos Humanos de la Ucla, dirigieron la toma pacífica.

En la Defensoría del Pueblo los pacientes crónicos pidieron que no los dejen agonizar por la falta de insumos y tratamientos. Foto: Liz Gascón

La condena y la cruz

Los pensionados recrearon la primera estación. “Jesús fue condenado a muerte por la cúpula política de su tiempo y ahora este Gobierno nos ha condenado a muerte por la falta de alimentos, de medicinas, que se las toman espaciadas nuestros adultos mayores por cobrar una pensión tan miserable de 549.700 bolívares. Ahora a los adultos mayores nos pusieron otra estación: la de cobrar por el terminal de la cédula”, expresó Edgar Silva, del Comité de Derechos Humanos para la Defensa de los Adultos Mayores y Personas con Discapacidad.

En el Viacrucis por la vida también oraron por las libertades económicas y porque el pago de impuestos se traduzca en mejores servicios para la población. Foto: Liz Gascón

En la Defensoría del Pueblo los pacientes crónicos encabezaron la segunda estación. “Nosotros cargamos con una cruz cada día y estamos exigiendo nuestro derecho a la salud y porque el Estado no nos deje agonizar”, dijo Soribel Yústiz, una joven trasplantada que denunció que, así como ella, muchos quedan sin tratamiento por no tener 12 millones para pagar tan solo un medicamento de los tres que necesitan cada mes.

Héctor Colmenárez, director de la Fundación de Amigos del Paciente Renal, tomó la palabra para advertir que más de 200 personas están sin diálisis porque hay 35 máquinas dañadas en el estado Lara.

Unas 100 personas se hicieron presentes en la convocatoria de la red pro derechos humanos del estado Lara. Foto: Liz Gascón

La feligresía avanzó un par de cuadras hasta llegar a la emblemática plaza San José, donde los esperaba un altar y rezaron por las libertades económicas, por salarios que cubran todas las necesidades y que se acabe “el régimen de esclavitud”, resaltó el padre Maldonado. “Recoge este grito de dolor de tu pueblo que padece miseria, hambre y opresión”, agregó el padre Herrera.

La cuarta estación fue en el teatro Juares y recapituló cuando Jesús fue al encuentro con su madre. Allí se unieron en un mismo sentir para rezar por las mujeres que luchan por sus hijos, por darles el sustento diario o encontrar la cura para el cáncer.

También oraron por los niños con cáncer. Entre enero y marzo han fallecido 13 pacientes pediátricos en Lara. Foto: Liz Gascón

Después, seis jóvenes que conforman el grupo de teatro de El Pitazo dirigieron la quinta estación, que trataba del cirineo que ayudó a Cristo a llevar la cruz. En las afueras de la Zona Educativa regional abordaron el drama de las escuelas y liceos que registran deserción estudiantil por falta de comida o recursos, la renuncia de los docentes, la suspensión de clases por las dificultades para trasladarse, el alto costo de los útiles escolares y las irregularidades del programa de alimentación gubernamental.

Caídas, despojos y consuelos

En la transitada carrera 19 fue la sexta estación: la Verónica limpia el rostro de Jesús. La ONG Mapani pidió por los niños que son víctimas de la desnutrición.”Limpiar el rostro de Jesús en este caso significa que el Estado les garantice la alimentación sana y balanceada a los más pequeños para no hipotecar el futuro del país”, sostuvo el sacerdote Herrera.

Frente a la Gobernación de Lara se desarrolló la séptima estación: la segunda caída de Jesús. Las médicos Luzmila Leal, Marisol Balabú y el profesor Nelson Freitez hablaron a viva voz de la emergencia humanitaria.

“En los próximos días y semanas veremos acrecentarse la crisis. Aún niegan la emergencia humanitaria y los hacemos directamente responsables de la muerte y los severos daños a la salud de los más afectados”, manifestó Leal. “Yo le pido a Dios que se respete el derecho a la salud. La gobernadora (Carmen Meléndez), debido a que es militar, debe cumplir con la Constitución”, añadió Balabú.

Por otra parte, el padre Maldonado llamó a la reflexión a las autoridades porque “algún día tendrán que rendir cuentas ante Dios”. “Sus obras son testigos de sus acciones. La dignidad la tenemos por el hecho de haber nacido. No es un favor que nos hacen”, expuso.

En el Consejo Legislativo del estado Lara los feligreses hicieron la octava parada, en conmemoración del consuelo que extendió Jesús a las mujeres. “Detrás de cada hijo enfermo hay una madre que sufre. Detrás de los que emigraron hay una madre que ruega”, expresó un creyente que rezó para que Dios bendiga “la casa de las leyes”.

Por la plaza Lara formaron una cadena humana como parte de la novena estación: la tercera caída de Jesús. Pese a la desesperanza hay que recobrar fuerzas, contaban los asistentes.

El grupo teatral de El Pitazo en Barquisimeto formó parte de la actividad con el viacrucis del sector educativo. Foto: Liz Gascón

No más impunidad

La décima y  onceava estación, cuando Jesús fue despojado de sus vestiduras y presentado en tribunales, se llevó a cabo en el Edificio Nacional de Barquisimeto y en la entrada de los tribunales.

En rechazo a la violencia, el maltrato y el retraso procesal, la multitud exigía justicia. “En Lara reina la impunidad”, advirtió Freitez al rendir tributo a los 22 muertos durante las protestas de 2017 en manos de colectivos y militares en la entidad.

El Viacrucis por la vida fue una iniciativa de la Vicaría de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Barquisimeto, que sumó voluntades de todos los sectores. Foto: Keren Torres

Más adelante caminaron hasta el Palacio Municipal, hacia la doceava estación sobre la muerte de Jesús. “Las autoridades locales fueron las que crucificaron a Cristo; cualquier similitud con el actual cuadro venezolano no es coincidencia. 2.000 años después estamos en la calle con la misma fuerza de la palabra. Nos quedamos representando a los que en este país no se resignan”, ratificó Jorge Álvarez.

Las últimas tres estaciones: cuando Jesús fue bajado de la cruz, sepultado y resucitó entre los muertos, fueron en el centro histórico de la ciudad, de la Plaza Bolívar a la iglesia Concepción. Rezaron porque los corazones de los opresores sean tocados.

Por cada institución que pasaban los asistentes elevaban sus oraciones. Foto: Keren Torres

Frente a un Banco Bicentenario donde aguardaban pensionados para retirar apenas 30.000 bolívares, elevaron una oración por los fieles; y frente al Seniat señalaron que la recaudación de impuestos debe traducirse en mejoras para la población, en lugar de ser “utilizada como un arma de persecución contra las empresas. Rechazaron la amenaza de cierre de las ferias solidarias de consumo familiar en la región, que deben pagar tributos por normativas del organismo.

“Por una Venezuela justa, con gobiernos honestos al servicio de los ciudadanos,  porque seamos capaces de comprender lo que la corrupción ha hecho en nuestras vidas; por una justicia que descorra el velo de lo ocurrido con los 300.000 millones de dólares que se fueron por el desaguadero del control de cambio, para que denunciemos a los responsables, roguemos al Señor”, dijo Yonaide Sánchez, coordinadora regional de Transparencia Venezuela.

 Finalmente, entraron al templo de la Concepción para reiterar que “las calles no están solas” y que Venezuela es un pueblo resiliente “que lucha por recobrar la dignidad” y reivindicar los valores que dejó Jesús a su paso.
Fuente: El Pitazo/