Mi Sueño Por Venezuela

El gobierno de transición debe contratar aviones, barcos y todo tipo de transporte para aquellos que deseen retornar a nuestra querida Venezuela

La Sexta República

5 julio, 2018

En ocasión de ser hoy 5 de julio, el día que celebramos con júbilo la Independencia que nos legaron la sangre y el heroismo de nuestros libertadores, yo, Pablo Medina, quiero hacerles llegar a mis amados compatriotas, Mi sueño por Venezuela: parir la Sexta República.

Venezolanos, la V República fracasó dejando desolación y dolor donde antes había esperanza y progreso, por lo que debemos enterrarla sin funerales ni oraciones y en la lápida escribir el lema: “No era de nuestro mundo, ni nos pertenecía”.

Reinará de nuevo la paz y la alegría única de los venezolanos y la justicia se impondrá con su imperio insoslayable sobre quienes mancillaron la dignidad y el honor de nuestro pueblo noble y serán desterradas su ideología egoísta y retrógrada y sus posibilidades políticas de volver a ser daño a Venezuela.

Se impone la promoción de la unidad nacional y los lazos de la hermandad con que crecimos y nos hicimos fuertes y prósperos.

Recuperaremos nuestro territorio. La gesta independentista también nos legó estrategias que nos condujeron a tantas victorias como cuando los libertadores ocuparon Guayana y desde allí prepararon las batallas que condujeron a las glorias de la libertad.

La tierra y su gente es la primera condición para labrar nuestra Sexta República.

Abriremos con urgencia y la más alta convicción el canal humanitario, para que nuestro pueblo sufrido reciba la asistencia como Dios manda, como también abasteceremos suficientemente de medicinas para curar las dolencias de nuestros tantos enfermos.

Todo un sueño por Venezuela lo haremos realidad con la instalación del gobierno de transición para restituir el Estado de Derecho, garantías y libertades dignas de los venezolanos y resolver con urgencia la eficiencia de los servicios públicos básicos como agua, luz, aseo urbano, telefonía, etc.

Nada se puede en un estado de desasosiego por la inseguridad, por lo que se decretará la emergencia en seguridad hasta tanto se pueda restituir en forma permanente la seguridad ciudadana que permita la vida en paz.

Todos los capitales apropiados ilegalmente, en el saqueo que impusieron de las riquezas de Venezuela, deben ser repatriados. Organizaremos la Hacienda Pública y se le dará la necesaria y urgente estabilidad a la moneda para elevar su poder adquisitivo.

Recuperaremos la 5ta empresa del mundo que fue Pdvsa, con los mejores y más capacitados gerentes y se cambiará la política petrolera para superar la crisis económica.

La Fuerza Armada será transformada y empleada en sus funciones originales y constitucionales de seguridad y defensa nacional.

Recuperaremos la salud y la educación a niveles de excelencia, con la urgencia que demanda el deterioro tan grande causado por la catástrofe humanitaria de tantos años.

Aunque el primer año de la Transición pueda ser difícil, Venezuela tiene con qué salir adelante por su potencial humano y el apoyo internacional.

Debemos abolir ideas y pensamientos absurdos y engañosos como el “ser rico es malo”.

En realidad, ser rico es bueno siempre y cuando el origen de la riqueza no tenga mancha. Que sea producto del esfuerzo del trabajo y con ello se irán todos los extranjeros que le hayan hecho daño a Venezuela.

La corrupción y el narcotráfico también serán sepultados y esa labor debe ser consciente y permanente.

Es necesario fomentar el fortalecimiento de los valores desde la familia, centros educativos, medios de comunicación y las religiones. Sólo así produciremos la más amplia riqueza espiritual y moral, riquezas de las ideas, el discurso político y, por supuesto, la riqueza material. Toda riqueza debe ser exaltada y fomentada, nunca podemos volver a la ruina que nos impusieron.

Juntos estamos obligados como venezolanos de bien a crear un Estado profundamente democrático y moderno.

Las ciencias exactas son el motor del desarrollo y cada vez más van perfilando las estructuras políticas. Es el tiempo en el que los poderes públicos sean verdaderamente autónomos como lo planteó Montesquieu. Poderes públicos abiertos a una sociedad activa que tiene en sus manos otros poderes como son las redes sociales y su insoslayable poder soberano.

El Tribunal Supremo de Justicia debe contar con que el gremio de abogados tenga participación directa en la designación de los magistrados junto con el Parlamento. Así como los economistas y contadores públicos deben tener el derecho de elegir al Contralor General de la República.

La Sexta República debe democratizar los municipios y parroquias.

Es insólito que la ciudad de Caracas, con cuatro millones de habilantes, cuente solo con un municipio.

El importante debate sobre el sistema parlamentario es un compromiso pendiente que debe darse con la mayor prontitud posible.

En la Sexta República nos proponemos zanjar conceptos oxidados que son lastre para la economía y el desarrollo nacional. Aún no hemos superado la condición de colonia, es decir, de la conducta de obtener divisas producto de la exportación se sus materias primas.

Le planteamos el reto a todos los venezolanos de asumir con decisión y consciencia la necesidad de industrializar las materias primas para darle valor agregado y calidad de exportación en Venezuela.

La nueva República desarrollará políticas de industrialización del oro, coltan, aluminio, acero, gas y petróleo, entre otros. Debemos procesarlos aguas abajo utilizando el ahorro nacional e internacional, ofreciendo garantías e incentivo, bajos impuestos y demás estímulos para la captación de inversionistas para el retorno de capitales.

Hablar de la ecología es vital en la Sexta República porque es urgente parar de inmediato la criminal destrucción de la zona conocida como el Arco Minero del Orinoco.

Desde el gobierno de transición dejaremos sin efecto los decretos del narcorégimen y deberán ser debidamente enjuiciados los responsables con el respeto a sus derechos procesales.

Haremos una gran campaña de acciones ecologistas para la urgente recuperación de nuestros ríos y lagos, para lo cual la humanidad cuenta con suficientes conocimientos y tecnologías que lo posibilitan.

Mi sueño para Venezuela en la Sexta República incluye construir un mausoleo a nuestros héroes libertadores que ofrendaron su vida por la Independencia. Ya no es propio para su grandeza el sitio donde han puesto hasta guerrilleros

Es un compromiso del gobierno de transición contratar aviones, barcos y todo tipo de transporte para aquellos que deseen retornar a nuestra querida Venezuela.

Revisaremos nuestra relación con la OPEP. Si nos decidimos a darle valor agregado al petróleo entonces debemos ponerle punto final a nuestra participación en el cártel petrolero, porque es contradictorio ya que el fin es controlar la producción para defender el precio del barril. El valor no está en el contenido del barril sino en su procesamiento. Un barril se puede vender en 50 u 80 o 90 dólares, pero ese mismo barril pude producir productos por 2000 dólares.

Quedarán abolidas las viejas estructuras mafiosas de la V República, es decir, el narcorégimen usurpador y corrupto: Tibisay y su CNE; Maikel Moreno y su TSJ; Tarek Willian y su Fiscalía. Padrino López y sus generales mafiosos. Ese es el Estado fallido o Estado de malandros y serán enjuiciados y condenados por ser agentes o espías de gobiernos extranjeros.

El gobierno de transición hará un programa de información del cumplimiento de metas y restablecimiento de la paz ciudadana para el progreso.

Es mi sueño por Venezuela, en síntesis.

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