Sanciones a Irán aumentarían precios del petróleo sin que Venezuela se beneficie

Los precios del petróleo amanecieron este miércoles en alza, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el retiro de su país del acuerdo nuclear con Irán y el regreso de sanciones contra la nación islámica.

Sanciones a Irán aumentarían precios del petróleo sin que Venezuela se beneficie

Los precios del petróleo amanecieron este miércoles en alza, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el retiro de su país del acuerdo nuclear con Irán y el regreso de sanciones contra la nación islámica.

Dependiendo del alcance de las medidas punitivas norteamericanas, las exportaciones de crudo persa podrían verse mermadas y contraer la oferta global del hidrocarburo en los próximos meses, lo que impulsaría un alza en los precios. Irán es el tercer mayor productor en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con un bombeo de 3.810.000 barriles diarios en febrero de este año, según el último informe del cartel.

Una nota de la agencia Bloomberg estima que los precios del petróleo han aumentado 14% en lo que va de año. Alrededor de la mitad de este repunte fue originado por el fortalecimiento de la demanda mundial. El resto responde sobre todo a las tensiones entre EE.UU. e Irán y otros impactos en la oferta. De manera tal que la consolidación de las sanciones podrían apuntalar la tendencia. Sin embargo, Bloomberg no descarta que el vacío que pueda dejar Irán sea llenado por otros exportadores. Por otro lado, esa compensación tendría frente a sí la ausencia adicional que deja el crudo venezolano.

Es precisamente la debacle en la industria petrolera venezolana la que pone en entredicho que el país saque provecho de un hipotético aumento de precios. La producción nacional de oro negro ha estado cayendo en picado al menos desde finales de 2015. De acuerdo con lo que la propia Pdvsa ha reconocido ante la OPEP, en febrero el bombeo fue de apenas 1.586.000 barriles diarios, una caída de 33% con respecto al promedio de 2016. Desde finales del año pasado el Gobierno señala por este problema a anteriores miembros de la gerencia anterior de la estatal, hoy presos o exiliados, bajo acusación de corrupción y supuesto “sabotaje”. Pero los meses pasan con la nueva administración y el descenso no se detiene.

La falta de inversión en mantenimiento y actualización del parque industrial petrolero desde la década pasada lo ha dejado en un estado grave. Sindicalistas del sector alertan que solamente está activo el Complejo de Paraguaná, conformado por las refinerías de Amuay y Cardón, y que estas apenas procesan 290.000 barriles diarios de una capacidad de 956.000.

Una parte sustancial de la producción que queda en pie se mantiene gracias a los aportes de empresas extranjeras en asociación con el Estado venezolano. Pero últimamente ha habido preocupación por el futuro de estas alianzas, luego de que dos ejecutivos de Chevron fueran detenidos por autoridades venezolanas en circunstancias poco claras.

No solo las instalaciones han sufrido deterioro. Lo mismo ocurre con el personal. La agencia Reuters reportó hace tres semanas que unos 25.000 trabajadores de Pdvsa renunciaron entre principios de enero de 2017 y finales de enero de 2018. Esta cifra se resta a un total de 146.000 empleados en 2016, último número oficial conocido. La fuerte crisis económica nacional sería el catalizador de la estampida.

Pdvsa se ha visto obligada en años recientes a pagar miles de millones de dólares en servicio de deuda, lo que la ha dejado en severos aprietos financieros. Y aún quedan cuentas por pagar. Mientras tanto, compañías extranjeras afectadas por expropiaciones durante el gobierno de Hugo Chávez han adelantado medidas judiciales para apoderarse de activos de Pdvsa allende las fronteras de Venezuela como compensación. Tal es el caso de las instalaciones en el Caribe holandés ya tomadas por la estadounidense Conoco Phillips o que podrían ser tomadas pronto. Casi un cuarto de las exportaciones de Pdvsa sale de estos puntos.

No hay indicios de que estos problemas vayan a mejorar en lo próximo. Un análisis de Bloomberg señala que este año la producción podría caer por debajo del millón de barriles diarios, sobre todo si el Gobierno de Estados Unidos sanciona la industria petrolera venezolana por el agravamiento de la crisis política nacional. Luis Oliveros, economista y experto en petróleo, señaló la semana pasada durante un foro de Fedecámaras que Venezuela podría dejar de ser un exportador neto de petróleo en nueve meses.

 

Fuente: Descifrado